Un Nuevo Comienzo
A los 50 años crucé un océano: la historia de un inmigrante que decidió no rendirse
Por Moisés Moreno García
Abogado venezolano
Alumno del Máster Habilitante en Gestión Administrativa
Universidad Europea de Valencia
Introducción:
Cuando el destino te obliga a empezar de nuevo
El 5 de agosto de
2024 cumplí 50 años. Mientras muchas personas celebran esa fecha rodeadas de
estabilidad y certezas, yo estaba subiendo a un avión rumbo a España. No era un
viaje turístico ni una aventura pasajera. Era el comienzo de una nueva vida.
Dejaba atrás mi
país, Venezuela. Dejaba atrás a mis hermanos, mis tíos, mis primos, mis amigos
y tantos recuerdos construidos durante décadas. Dejaba también a San Juan de
los Morros, la tierra que me vio nacer, y a Puerto La Cruz, la ciudad que me
formó profesional y personalmente, con sus playas, montañas, paisajes y su
gente.
Pero lo más
difícil era que aquel viaje llegaba después de uno de los años más duros de mi
existencia. Mi padre había emprendido el viaje del que nadie regresa. Mi madre
también había partido durante aquel mismo año. El corazón viajaba más cargado
que las maletas.
Aun así, había
algo que me impulsaba a seguir adelante: la convicción de que Dios todavía
tenía planes para mi vida.
"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas." (Josué 1:9)
Emigrar no es
huir: es tener el valor de comenzar otra vez
La migración
suele verse desde fuera como un simple cambio de país. Pero quienes la vivimos
sabemos que significa mucho más.
Es aprender
nuevas costumbres.
Es adaptarse a
nuevas formas de pensar.
Es descubrir que
aquello que era normal para ti ya no lo es para los demás.
Es extrañar una
comida, una calle, una conversación o incluso el sonido de una ciudad.
Llegué a España
con incertidumbre, miedo, esperanza y optimismo al mismo tiempo. Tenía claro
que no podía controlar todo lo que ocurriría, pero sí podía controlar mi
actitud frente a los desafíos.
Había tomado una
decisión: no permitirme el lujo de rendirme.
Mi esposa y mi
hijo contaban conmigo.
Y cuando alguien
depende de ti, abandonar deja de ser una opción.
"Pero
Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos." (Éxodo
14:14)
El plan era
sencillo: triunfar
Cuando llegué a
España no vine improvisando.
Traía un plan.
Un objetivo.
Una ruta.
Quizás no sabía
exactamente cuánto tardaría en alcanzarla, pero sí sabía hacia dónde iba.
Muchos
inmigrantes fracasan no por falta de talento, sino porque pierden la dirección.
Yo tenía claro que debía seguir creciendo profesionalmente.
Como abogado
venezolano traje toda la documentación necesaria para iniciar el procedimiento
de equivalencia de mi título universitario.
Pensé que sería
un proceso rápido.
La realidad me
enseñó paciencia.
Esperé seis
meses.
Seis meses que
parecieron una eternidad.
Pero comprendí
que la espera también forma parte del camino.
"Por la
fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir
como herencia; y salió sin saber a dónde iba." (Génesis 12:1)
Volver a
estudiar a los 50 años
Mientras esperaba
la resolución administrativa decidí no quedarme inmóvil.
Tomé una decisión
que muchas personas considerarían difícil: volver a estudiar.
Inicié un Máster
habilitante para ejercer como Gestor Administrativo en España.
Volver a las
aulas después de tantos años supone un desafío enorme.
No es solamente
estudiar.
Es competir con
el cansancio.
Es organizar el
tiempo.
Es adaptarse a
nuevas metodologías.
Es demostrarte a
ti mismo que todavía eres capaz de aprender.
Muchas veces
llegaba agotado.
Otras veces
aparecían dudas.
Pero cada
asignatura aprobada era una victoria silenciosa.
Cada examen
superado era una prueba de que nunca es tarde para reinventarse.
Hoy, cuando estoy
prácticamente terminando este máster, puedo decir que el esfuerzo ha valido la
pena.
"Todo lo
puedo en Cristo que me fortalece." (Filipenses 4:13)
Aprender a
nadar entre tiburones
La migración
tiene una cara que pocas personas cuentan.
No todo es
integración.
No todo es
solidaridad.
No todo es apoyo.
Muchas veces
tienes que aprender a moverte en entornos desconocidos donde algunos intentarán
aprovecharse de tu desconocimiento.
He tenido que
aprender a nadar entre tiburones siendo yo un pez acostumbrado a otras aguas.
Pero los años
enseñan.
La experiencia
protege.
Y los errores
terminan convirtiéndose en maestros.
Con casi 52 años
he descubierto que la vida no premia al más fuerte ni al más rápido.
Premia al que
persevera.
Al que cae y se
levanta.
Al que sigue
caminando cuando nadie lo aplaude.
"La
batalla es de Jehová." (1 Samuel 17:47)
Los gigantes
siempre aparecen
En la Biblia,
David tuvo que enfrentarse a Goliat.
En la vida real,
todos tenemos nuestros propios gigantes.
Algunos tienen
forma de problemas económicos.
Otros aparecen
como trámites interminables.
Algunos llegan
disfrazados de soledad.
Otros toman la
forma del miedo al fracaso.
Durante estos
casi dos años he conocido muchos gigantes.
He enfrentado
obstáculos administrativos.
Momentos de
incertidumbre.
Dificultades
económicas.
Horas
interminables de estudio.
Momentos donde
parecía que todo avanzaba demasiado lento.
Pero cada gigante
derrotado me dejó una enseñanza.
No se trata de no
tener miedo.
Se trata de
avanzar a pesar del miedo.
"No con
ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los
Ejércitos." (Zacarías 4:6)
La migración
bien hecha sí es posible
Quiero ser
sincero con quienes están pensando emigrar.
No es fácil.
Nunca lo será.
Pero sí es
posible.
La diferencia
entre una experiencia traumática y una experiencia exitosa muchas veces está en
la preparación.
En informarse.
En planificar.
En conocer los
procedimientos correctos.
En evitar
improvisaciones.
He visto personas
perder años por desconocimiento.
He visto errores
que pudieron evitarse con una orientación adecuada.
Por eso hoy
comprendo que mi experiencia personal también tiene un propósito: ayudar a
otros.
"El sabio
oirá y aumentará el saber." (Proverbios 1:5)
Del abogado
venezolano al futuro Gestor Administrativo
Mi historia no
termina aquí.
La equivalencia
de mi título universitario representa un paso importante.
La culminación
del Máster en Gestión Administrativa representa otro.
Pero más allá de
los títulos, lo verdaderamente importante es todo lo aprendido durante el
camino.
Hoy puedo
comprender mejor los desafíos de quienes llegan a España.
Porque yo también
los viví.
Conozco la
incertidumbre.
Conozco el miedo.
Conozco las
dudas.
Y también conozco
la satisfacción de superar obstáculos que parecían imposibles.
Por eso mi
compromiso profesional está basado en algo más que conocimientos jurídicos.
Está basado en
experiencia humana.
"Y
sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien."
(Romanos 8:28)
Reflexión
final: nunca es tarde para volver a empezar
Si estás leyendo
estas líneas desde otro país, lejos de tu familia, preocupado por tu futuro o
dudando de tus capacidades, quiero decirte algo:
No estás solo.
Muchos hemos
pasado por ese camino.
Muchos hemos
sentido miedo.
Muchos hemos
llorado en silencio.
Pero también
muchos hemos descubierto una fuerza que no sabíamos que teníamos.
Yo llegué a
España el día de mi cumpleaños número 50.
Con una maleta
llena de sueños.
Con un corazón
lleno de recuerdos.
Y con la firme
decisión de construir una nueva oportunidad.
Hoy, casi dos
años después, sigo avanzando.
Sigo aprendiendo.
Sigo creciendo.
Y sigo creyendo
que los mejores capítulos de nuestra historia pueden comenzar cuando otros
piensan que todo ha terminado.
Porque la edad no
determina tus límites.
Los determina tu
voluntad.
Y mientras haya
fe, disciplina y propósito, siempre existirá un nuevo comienzo.
"Porque
yo sé los planes que tengo para vosotros, dice Jehová, planes de bienestar y no
de calamidad, para daros un futuro y una esperanza." (Jeremías 29:11)
Un mensaje
para quien está pensando emigrar
No improvises tu
proyecto migratorio.
Infórmate.
Prepárate.
Busca orientación
profesional.
Cada caso es
distinto y cada decisión puede marcar una diferencia importante en tu futuro.
Soy Moisés
Moreno, abogado venezolano con título universitario reconocido mediante
equivalencia en España y próximo a culminar el Máster en Gestión
Administrativa.
Si deseas
orientación personalizada sobre tu proyecto migratorio o tus trámites en
España, agenda una videollamada y estaré encantado de compartir contigo no solo
mis conocimientos profesionales, sino también la experiencia real de alguien
que recorrió ese mismo camino.

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